TRATADOS INTERNACIONALES

Tratado Antártico.

El Tratado Antártico fue firmado en Washington, D.C., el 1 de Diciembre de 1959 por las doce naciones que habían trabajado activamente durante el Año Geofísico Internacional (Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Estados Unidos, Francia, Japón, Noruega, Nueva Zelandia, Reino Unido, Sudáfrica y Unión Soviética). El Tratado, que se aplica a la zona al sur de los 60º de latitud sur, es un documento sorprendentemente escueto pero extraordinariamente eficaz. Mediante dicho acuerdo, los países que trabajan activamente en la Antártica se consultan con respecto al uso que se da al continente, con el compromiso que no debe convertirse en escenario de discordia internacional. En los catorce artículos del tratado se estipula que:

La Antártica debe utilizarse exclusivamente para fines pacíficos, prohibiéndose toda actividad militar o de instalaciones para el ensayo de armamentos. 

Garantiza absoluta libertad para la investigación científica

Promueve la cooperación científica internacional, incluido el intercambio de planes de investigación y de personal científico.

Supera la posibilidad de litigios sobre soberanía entre las partes del Tratado, pero no debe interpretarse como una renuncia por las partes contratantes a sus derechos de soberanía y a las reclamaciones territoriales que se hubieren hecho valer precedentemente a la firma del Tratado.

Prohibe las explosiones nucleares y la eliminación de desechos radioactivos.

Prevé la inspección de buques, estaciones y equipamiento de la antártica por observadores a fin de garantizar el respeto y cumplimiento de las disposiciones del Tratado. 

Exige que las partes avisen por anticipado sobre sus expediciones.

Los estados miembros del Tratado se reunirán periódicamente para intercambiar información tendiente al cumplimiento de los objetivos del Tratado.

Establece un procedimiento de solución de controversias y un mecanismo de enmiendas del Tratado.

El tratado también prevé la adhesión de cualquier miembro de las Naciones Unidas. Actualmente, el tratado cuenta con 43 países contratantes, de los cuales 27 son Partes Consultivas, sea por haber sido signatarios originales o porque realizan una importante tarea de investigación en el continente, los otros son adherentes y no tienen derecho a voto en las Reuniones Consultivas del Tratado Antártico.

Desde su entrada en vigor el 23 de Junio de 1961, el Tratado ha sido reconocido como uno de los acuerdos internacionales más fructíferos de convivencia Internacional, donde coexisten países soberanos y no soberanos con el mismo valor en el manejo jurídico político, que asegura la paz y cooperación en los países contratantes.

Desde la primera Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA.), celebrada en
1961, las partes se han reunido frecuentemente, y ahora anualmente, para debatir temas tan diversos como la cooperación científica, las medidas de protección del medio ambiente y otros asuntos operacionales, y están firmemente comprometidas a adoptar su decisiones por consenso.

Medidas Convenidas en 1964 para la Conservación de la Fauna y Flora Antárticas.

Las medidas convenidas fueron adoptadas en 1964 para proteger la flora y fauna endémicas y autóctonas. Las disposiciones incluyen un requisito relacionado con
los permisos para tomar o dañar aves y focas, así como normas para evitar que se introduzcan organismos no autóctonos sin un control.

Convención para la Conservación de Focas Antárticas (1972).

La Convención para la Conservación de Focas Antárticas fue elaborada con el propósito de contar con un medio para reglamentar la industria foquera, en caso  que algún día reanude sus actividades. Aunque no hay indicios que estas se reanuden, la convención estipula que dichas actividades deben cumplirse de acuerdo a lo establecido en dicho documento.

Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos.

La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) fue aprobada en 1980, debido al temor que la pesca no reglamentada del krill, una de las especies decisivas de la cadena marina de alimentos de la antártica, amenazara a las ballenas, las focas, los pingüinos y otras especies que dependen de forma directa o indirecta del krill como alimento. En la Convención se adopta un "enfoque ecosistémico", se establece que el krill y los demás recursos vivos del océano austral deben tratarse como un sistema integrado.

Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, (Protocolo de Madrid).

Este Protocolo de 1991 fue adoptado para responder a las propuestas de armonizar en una forma más integrada la amplia gama de disposiciones atinentes a la protección del medio ambiente antártico.

El Protocolo de Madrid es en síntesis, un verdadero régimen para la protección integral del ecosistema antártico y de sus ecosistema dependientes y asociados, prohibe la extracción de minerales y adopta medidas de protección, como también procedimientos de evaluación de impacto ambiental.

El Protocolo.

Designa a la Antártica como una "reserva natural dedicada a la paz y a la  ciencia".

Establece los principios ambientales que rigen todas las actividades.

Prohibe la extracción de minerales.

Somete todas las actividades a una evaluación previa de impacto ambiental.

Dispone que el Comité para la Protección del Medio Ambiente, creado en 1998, debe asesorar a la Reunión Consultiva.

Exige la elaboración de planes de contingencia para hacer frente a emergencias ambientales.

Prevé la elaboración de normas sobre la responsabilidad por daños causados al medio ambiente.

 

El Protocolo tiene anexos en los cuales se detallan obligaciones con respecto a los siguientes temas:

La evaluación del impacto ambiental:  se evalúan las actividades en la etapa de planificación para determinar su posible impacto en el medio ambiente. En caso de que el impacto sea más que leve o transitorio, se debe preparar una evaluación ambiental global. 

La conservación de la fauna y flora antárticas: en este anexo se actualizan las normas vigentes en relación de la fauna y la flora.

La eliminación y el manejo de desechos: en este anexo se especifican los desechos que pueden verterse en la zona del Tratado Antártico y aquellos que deben ser evacuados de la zona. El  anexo exige elaboración de planes de manejo de desechos.  

La prevención de la contaminación marina: en este anexo se reglamenta la descarga de sustancias que pueden ser tóxicas desde buques, incluida las aguas servidas generadas por los barcos. Se prohibe verter cualquier tipo de plástico en el mar.

La gestión de zonas protegidas: el Anexo V presenta un sistema mejorado de áreas protegidas que integra las categorías anteriores en zonas antárticas especialmente protegidas (para las cuales se requiere un permiso de entrada), y zonas antárticas especialmente administradas. Para ambas categorías se requieren planes. El sistema de zonas protegidas también prevé la designación de sitios y monumentos históricos que no pueden ser dañado o retirados.        

Organismos Conexos.

Son organismos especializados que asesoran y proponen a las partes del Tratado Antártico y las materias relacionadas con las diversas actividades que se realizan en el Continente Antártico.

Los principales estamentos reconocidos por la (Reunión Consultiva del Tratado Antártico) (R.C.T.A.), son los siguientes:

SCAR.            (Comité Científico de Investigaciones Antárticas).

COMNAP.     (Consejo de Administradores de Programas Antárticos Nacionales).

SCALOP.       (Comité Permanente de Logística y Operaciones Antárticas).

RAPAL.         (Reunión de Administradores de Programas Antárticos Latinoamericanos).

GOSEAC.      (Grupo Especialista de Asuntos Ambientales y Conservación).

CCRVMA.     (Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos).

Además estos Organismos tienen grupos subsidiarios expertos en la amplia gama de las disciplinas anteriormente señaladas.

Países Contratantes del Tratado Antártico 

Países Signatarios:

Argentina, Australia, Bélgica, Chile, EE.UU., Francia, Japón, Noruega, Nueva Zelandia, Reino Unido, Rusia y Sudáfrica.

Países Consultivos: 

Alemania, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil Bulgaria, Chile, China, Ecuador, España, EE.UU., Federación Rusa, Finlandia, Francia, India, Italia, Japón, Noruega, Nueva Zelandia, Países Bajos. Perú, Polonia, Reino Unido, República de Corea, Sudáfrica, Suecia y Uruguay.

Países Adherentes:

Austria, Canadá, Colombia, Cuba, Dinamarca, Grecia, Guatemala, Hungría, Papua Nueva Guinea, República Checa, República Eslovaca, República Democrática de Corea, Rumania, Suiza, Turquía y Ucrania.

Países Reclamantes de Soberanía:

Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelandia y Reino Unido

Turismo Antártico

Es importante referirse a ésta actividad, que en los últimos años ha permitido que el Continente Antártico sea visitado por gran cantidad de turistas de diversa nacionalidades, que están dispuestos a viajar en medios aéreos como marítimos, para conocer y admirar este inmenso y majestuoso santuario de la naturaleza y reserva de la humanidad.

Lo anterior, ha obligado que los países contratantes del Tratado Antártico hayan resuelto incentivar esta actividad, pero bajo los parámetros y obligaciones de protección del medio ambiente como de su flora y fauna, dando cumplimiento de esta forma a los Acuerdos y Tratados que regulan al Continente Antártico.